So, i’ve had a revelation these past couple of days, and i really feel the need to draw attention to the results here.
Theres a perfectly valid reason why i dont usually enjoy the idea of a “collaboration” … allthough you can rest assure whatever collaborations i have done in the past were the…
hahahahaha este personaje de jim carrey me acuerda cuando miguel se corta el cabello hahahahha igualito
Hahahah! No creo que lo que se te parezca a él de mí sea el cabello…

Amo los pequeños detalles… Son espontáneos, sinceros, inesperados y siempre te dan una gran sonrisa en el día. Son esos pequeños detalles que te dicen lo cual grande e importante eres tu para esa persona
Mi abuelo solía decir:
“La vida es increíblemente corta. Ahora, al recordarla, la veo tan apretada que, por ejemplo, casi no comprendo cómo un joven puede tomar la decisión de ir a caballo hasta el pueblo más próximo sin temer (y descontando, por supuesto, la posibilidad de una desgracia) que ni el espacio de una vida normal y sin contratiempos baste para empezar siquiera semejante viaje.”
Franz Kafka.
Leáse: un simple diseñador gráfico recién graduado ahorrando experiencia.
Y todo es simple en realidad. Trabajo en un simple horario tarde-noche en caracas (viviendo yo en Guatire), simplemente atendiendo a los simples clientes con sus simples trabajos. “¿En que tamaño lo quiere?”, “¿en que material?”, “para mañana lo tengo listo”, “No pana, el cyber queda en el piso de abajo, aquí no prestamos servicio de internet”, frases que se han convertido en mi pan de cada día, junto con los largos períodos de ocio no satisfechos que tengo por haber sólo dos computadoras y tres diseñadores (incluyéndome yo, el nuevo).
Si, todo es simple, pero sinceramente es demasiado SIMPLE para mi gusto, sobre todo siendo esto la mayor causa de mi letargo profesional es el hecho de tener tan solo un mes y medio trabajando haciendo de todo excepto diseñar. Ser un diseñador sin computadora es como ser carpintero sin herramientas, y visto que nunca, ni de casualidad los bolsillos de mi linda empresa con alcance internacional se les ocurre sacar ni los errores de caja para proveerme de herramientas, no me queda más que vivir en un estado de sosiego laboral perenne.
Y es que ahora que he perdido prácticamente la buena práctica de mi vida social, que de de curar rabietas, sanar sinrazones, llorar males, reir anécdotas, hacer pastichos con alpiste o cualquier otra razón que tanto da sabor, tono y matiz a nuestros días, he de reconsiderar lo absurdo y paradójico que ha llegado a ser la vida por culpa de esta máquina y nosotros sus engranes:
Cuando somos niños, nos sobra tiempo, nos sobra energía, pero nos falta dinero.
Cuando somos adultos mayores, por fin tenemos dinero! y la energía nos rinde mas que nadie, pero para nada tenemos tiempo.
Y, al momento de nuestra jubilación, al ser todos unos viejos chochos, nos sobra el dinero que bien ganado es, y el tiempo es en su totalidad tan abundante como nuestras arrugas… pero carecemos de energía.
Sé que el dinero no hace la felicidad, puesto que ni a mí, ni a muchos otros -conocidos y desconocidos- nos la da (aunque ayuda un mundo esos papelitos con caras de próceres nacionales), pero hasta para querer ser hedonista, o sedentario recatado hace falta…
Sonaré muy primermundista, pero no tengo para comprar zapatos nuevos, ni me importa tenerlos, solo quiero hacer lo que yo mismo me preparé durante tres años y medio hacer. No por dinero, que falta hace, pero no lo extraño, sino solo por hacer…







